Con motivo del vigésimo aniversario de nuestra Asociación realizamos una desafiante expedición al Aconcagua, con enormes sacrificios alcanzamos su cumbre y sobre todo una experiencia grupal excepcional, compartimos el esfuerzo, el asecho y los resultados. Fue una prueba real para los postulados del programa Estrategias de Expedición y los valores que representa. Conseguimos los que buscábamos dentro del estilo que caracteriza históricamente nuestras acciones.

www.agrestesur.org

viernes, 1 de mayo de 2015

Ecos del Aconcagua, bajo la lluvia de hoy ....recuerdo: ....

Empezamos en abril de 2014 con algunas ideas expedicionarias, pedaleando por la estepa lo charlamos con Hernán Carracedo y de a poco fue tomado consistencia la idea de convocar a montañeros de la Asociación para celebrar los 20 años de Agreste Sur con un ascenso al Aconcagua.

No fue fácil para ninguno completar el proceso que nos llevó desde un sueño hasta estar sentado en el colectivo que contratamos para hacer el viaje de Neuquén a Penitentes. Una expedición no guiada incluye un compromiso importante y es un gran desafío preveer como serán las relaciones, roles y acciones bajo una organización con bastante horizontalidad.

Salimos el 26 de diciembre a la tarde desde el Club Alta Barda, muchos nos fueron a despedir y el viaje de egresados comenzó.

En la ciudad de Mendoza completamos los trámites de obtención de los permisos de ingreso al Parque Provincial Aconcagua y nos reunimos con Mauricio Montañés y Gaspar Gonzales que viajaron desde Uruguay, también Juan Carlos Pérez y en el centro nos encontramos con Daniel López un viejo amigo montañero con quien compartimos un desayuno. Tramites, compras, almuerzo salvaje ne un tenedor libre y a la siesta envueltos en el abrasante calor de la tierra del vino salimos para la montaña.

En Penitentes nos recibieron nuestros amigos de Lanko Alta Montaña. Un equipo de gente bien organizada que además de soporte nos brindó su hospitalidad, cenamos y rápidamente con una sobremesa entretenida nos fuimos por una cama confortable. El sol del 28 de diciembre nos vio trabajar como hormigas acomodando las cargas para las mulas en lo cual Laura se encargó de verificar sus pesos y además de orientar a algunos que preguntaban por las cosas que hacían falta para la aproximación. Antes del medio día nos llevaron a la entrada del Parque Provincial Aconcagua que está donde el río Vacas se junta con la ruta Nº7. Nos registraron los guarda parques instalados en un refugio y comenzamos una caminata con algo de peso en las mochilas porque la aproximación la realizaríamos en completa autonomía, es decir sin usar el equipamiento que viajaba a lomo de mulas. Dejamos atrás Punta de Vacas, siguiendo el curso del río homónimo hasta llegar a Plaza Argentina, el campamento base que se encuentra al este del Aconcagua y a 4200 metros sobre el nivel del mar, llegamos cansado e iluisonados luego de dos noches de vivac, una en Pampa de Leñas y otra en Casa de Piedra.

Mientras aclimatábamos y celebrábamos la llegada del nuevo año tres de nuestros expedicionarios tuvieron que ser evacuados por no alcanzar los parámetros mínimos de aclimatación, Franco Toscani, Francisco Vilanova y Gustavo Cañón, abandonaron en helicóptero el campo base y se fueron a Penitentes a esperarnos. La ausencia de tres nos puso frente a cambios imprevistos, ya que debimos modificar varias veces la conformación de los grupos, y volver a estimar la comida y equipo necesario para el intento. El 3 de enero nos trasladamos al campamento Uno ubicado a 4900 m.s.n.m. allí pasamos varios días debido a los fuertes vientos que hacían peligrar las carpas y debimos hacer un reabastecimiento de comida bajando un equipo de cuatro a buscar suministros a Plaza Argentina, una vez que mejoró el clima desde allí ascendimos en dos viajes al campamento Dos a 5950 m.s.n.m. nos instalamos en ese lugar bastante inhóspito, el frío y el viento que allí reinan lo convierten en poco amigable por lo que casi ya no va gente, las empresas de guiado, que representan más del 90 por ciento de las personas que visitan esa montaña, han creado una ruta alternativa más accesible para sus clientes.

Estando allí una mañana con Laura nos fuimos a visitar un pequeño monumento que dejamos hace años Miguel Knopp y yo en memoria de nuestros cuatro amigos que perdieron la vida sobre el glaciar en enero de 2000 como consecuencia de una caída de más de 600 metros en la ruta Directa de Polacos, cuatro mosquetones soldados a los que atamos cintas forman parte del recuerdo que nos une a ellos. No quisimos decirle nada a los demás, es un asunto intimo, aunque todos lo sabían fueron muy gentiles y respetuosos con nuestros recuerdos.

Estando en ese campamento también nos tocó ayudar a un guía que se había equivocado de camino a la altura del refugio Independencia y llegó con dos clientes a media mañana, tuvimos que convencerlos para que se fueran al campamento Cólera donde estaban sus cosas por más que los clientes insistían en que se contrataran porteadores que les llevasen su equipo hasta ese lugar, se fueron y cerca de la seis de la tarde arribó otro extraviado, esta vez un español con amigos en común conmigo, como era tarde y estaba de verdad agotado lo invitamos a pasar la noche y para ello le prestamos una bolsa de dormir le hicimos lugar en una carpa y le convidamos comida. Los guarda parques al tanto de todo esto nos felicitaron y bromeamos bastante con la “promo Campo Dos”, para nosotros no fue esfuerzo alguno, entendemos la montaña de una forma tradicional y nos sentimos parte de una gran familia.

El domingo 11 a las 5 hs. Am iniciamos un primer intento a la cumbre, salimos lentamente y pasadas tres horas se presentaron más inconvenientes lo que precipitó la decisión de abortar el intento y dejarlo para otro día. El 12 repetimos el procedimiento. A las 3:30 Am se encendieron las linternas para preparar un desayuno, las dificultades de esas tareas están motivadas por el frio extremo reinante, casi todo congelado y la pereza propia de un madrugón repetido nos hacía pensarlo varias veces antes de salir de las carpas. Salimos a las 5:30 horas el camino parecía muy simple y cuando salió el sol disfrutamos la radiación. Ganamos altura hasta alcanzar los restos del refugio Independencia que se encuentran a 6400 m.s.n.m. allí nos reunimos, tomamos algo caliente que llevábamos en los termos y luego de unas fotos continuamos hasta el Peñón Martínez, una piedra emblemática a partir de la cual se extiende un sendero llamado el portezuelo del viento. La marcha a esas alturas es lenta, solo pueden ir rápido aquellos que ya se han aclimatado y además son muy fuertes, paso a paso llegamos al punto donde comienza la canaleta una sección más inclinada que es prácticamente el camino final a la cumbre, allí bajo una gran roca muchas personas haciamos un descanso, nos sentamos y contemplamos como las nubes se enroscaban contra las rocas y comenzaba a precipitar una fina nevada. En ese momento nuestra columna de 22 integrantes empezaba a sufrir los efectos de una caída severa de la temperatura y las nubes que una hora antes parecían una caricia se convirtieron en cachetadas cada vez que arreciaba el viento. A la cabeza de la columna se encontraban Laura Poljak, Juan Calos Pérez y Hernán Carracedo, todos con experiencia y capacidad para determinar el curso de las acciones. A las 16 horas se cumplió nuestro horario límite según lo planificado y dadas las circunstancias climáticas no podíamos especular con el tiempo, un descenso en esas condiciones, con el piso congelado, el personal muy cansado y de noche puede ser una triste pesadilla. Yo me encontraba en el último lugar de esa fila sin poder ver a los primeros ya que las nubes solo permitían ver unos 10 metros y cada tanto un poco más según el viento y la densidad de la precipitación. Me hicieron señas que atienda la radio y escuché a Laura y Jorge diciéndome que comenzábamos a bajar, se acercó Hernán Pampa Carracedo y me confirmó que habíamos alcanzado la cota de 6850 m.s.n.m. solo 110 metros de la cumbre, 110 metros que en esas condiciones demandarían entre una hora y media a dos de ascenso y descenso. Laura me informó que Juan Carlos Pérez había continuado el ascenso y que nos alcanzaría en la bajada, esto era seguro ya que él es un Comando Anfibio de la Armada Argentina, y está muy bien preparado. El descenso, entre nubes y fuerte viento, resultó muy agotador y antes de llegar a los restos del refugio Independencia estuvimos todos reunidos cuando Juan Carlos nos alcanzó entre la nevada. Continuamos el descenso con varias dificultades aunque sin ningún problema mayor, al llegar a al campamento enfrentamos un desolador paisaje de viento, nieve y carpas dobladas por la ventisca, allí Ariel Pérez Ibargoyen, Mirta Suarez y Selva Alexeichuk nos esperaban con una taza de té caliente que en esas condiciones era como todo un restaurante para nosotros, la mayoría nos tiramos a descansar sin beber porque todo estaba congelado y el cansancio era lo más importante y se imponía la necesidad de meterse en las bolsas de dormir y recuperar algo de calor corporal.

El día 13, antes de comenzar el descenso nos reunimos los 25 y sostuvimos una sincera charla, primero celebramos la cumbre alcanzada por Juan Carlos y después manifestamos nuestra frustración por no haber podido alcanzar la cumbre y también se destacaron los puntos fuertes de este grupo excepcional, fue una muestra abierta y sincera de sentimientos y anhelos que se cerró con un vamos !!!

La integridad de las relaciones humanas en ese tipo de circunstancias puede ser muy endeble, el no haber concretado el objetivo es decepcionante, aunque yo confiaba plenamente en la capacidad de cada participante, habían sido seleccionados de una extensa lista y uno de los requisitos fue su desarrollo personal en cuanto a la formación de equipos, al compromiso y cierta proximidad con los objetivos y ética de la Asociación. El Curso Integral de Expedición incorpora un segmento muy importante de desarrollo personal expedicionario, confiamos en esa formación y las características personales de cada uno y no nos equivocamos, estábamos superando una derrota sin las comunes especulaciones de búsqueda de culpables externos a nuestras propias limitaciones y a las condiciones objetivas de intentar algo importante.

En una larga columna salimos muy cargados y lentamente, como sin querer irnos, con rumbo a un lugar conocido como Plaza Cólera ubicado casi a la misma altura que el Campo Dos pero mucho más al Oeste, desde donde partíamos, pensábamos que necesitaríamos tres o cuatro horas hasta ese lugar y luego cuatro más desde allí para bajar hasta plaza de Mulas el campamento base del oeste del cerro a 4300 metros y el más concurrido. Tomamos ese camino porque además de subir nuestro plan era dar la vuelta completa al Aconcagua.

Mientras caminábamos en esa inmensidad, dentro de mí no se agitaba sino hervía la necesidad de hacer algo, estaba de verdad molesto con el resultado deportivo de la expedición, aunque ya lo habíamos hablado en muchas charlas con los miembros de la expedición, en el periodo preparatorio, y convenimos en la importancia de la experiencia, del valor del aprendizaje y no podía olvidarme que varias veces había dicho, incluso en el programa de radio Zona de Aventura, que si íbamos a ir al Aconcagua, si estábamos dispuestos a hacer ese esfuerzo era porque lo íbamos a subir hasta la cumbre, me angustiaban mis palabras y pienso que es cierto el valor del camino, aunque es válido siempre y cuando se haya hecho el máximo esfuerzo. Tenía que caminar, así que paso a paso fui pergeñando la idea de hacer un cambio de planes. Alcancé a Laura que además es mi señora y se los conté: Que te parece si pasamos esta noche en Cólera y mañana hacemos un pegue a todo o nada desde allí? la respuesta fue: me parece buena idea pero no cuentes conmigo para subir. Era cierto, siendo muy fuerte y dedicada, ella escala muy bien, anda en bici y además es miembro del equipo argentino de paracaidismo de 4-way, yo sabía que no daba más, el trabajo intenso de los días previos había producido un desgaste visible en todos los miembros de la expe, muchos kilos de menos y algunas caras bastante demacradas y ella no era la excepción. Seguí caminando y pensando, me conformaba la idea que yo ya había estado muchas veces en la cumbre y que esta vez lo enfrentaba en mis peores condiciones físicas, una fuerte caída el 30 de noviembre me había dejado al borde de tener que abandonar la expedición, sin Selva Alexenchuk que además de expedicionaria es kinesióloga, el Diclofenac, los cuidados de Laura que en todo momento se ocupó e hizo muchas cosas por mí y la paciencia a apoyo de todos mis camaradas no hubiese podido llegar, sufrí cada día, hasta me costaba entrar en la carpa, todo eso me sonaba como una buena justificación, pero los demás? La carga de anhelos de los camaradas, la gran mayoría grandes amigos, que quedaba para ellos?, me parecía que merecíamos una oportunidad más. Seguí con las maquinas a full, no podía detener mis pensamientos. Más adelante después de pasar por encima de algo parecido a una persona muerta tapada con una especie de manta, me encontré entre unas piedras amarillentas que se parecen a la luna con Hernán Carracedo, le dije y me respondió: "me entusiasma". Suficiente, los últimos metros son una subida horrible, el paisaje es bello pero la trepada no, mucho menos con el excesivo peso que cargábamos, teníamos todo el campamento en nuestras mochilas, más la comida que había sobrado y la materia fecal que hay que bajar del cerro y la cual cuidábamos en cada bajada de mochila o caída. Subimos como peregrinos tibetanos la ultima cuesta de unos 50 metros de desnivel y al llegar a la zona de acampe me apuré a llamar por radio a los guarda parques para solicitar un pronóstico de tiempo, la respuesta fue un estimulante “mañana será el mejor día de la semana” en ese paramo reseco y erosionado por los vientos nos reunimos todos y hablé para contarles la idea: dormir allí y salir a las 5 Am y sin parar darle hasta la cumbre, volver, recoger el campamento y bajar hasta Plaza de Mulas en la misma jornada, expresiones de asombro, de entusiasmo y hasta de miedo se reflejaron en los rostros, a nadie le insistimos ya que es una decisión muy personal y debía ocurrir rapidísimo. Doce nos comprometimos en el intento, tres se quedarían en el campamento hasta pasado el mediodía y diez bajarían esa misma tarde, los que decidieron bajar acordaron un plan para volvernos a encontrar en Penitentes y coordinados por Juan Carlos Pérez y Ariel Pérez Ibargoyen: Marcela González, Sandra Rodríguez, Viky Luc, Lucas Espinoza, Leonardo Tejada, Gaspar, Mauricio y Gustavo Fernández iniciaron el descenso con el sol poniéndose en el lejano Pacifico, mientras los que nos quedábamos reacomodamos las carpas y muy apretados apurábamos los calentadores para fundir nieve y poder contar con agua para la cena, el desayuno y para la marcha hacia la cumbre del jueves 15 de enero, cené con Laura, Selva y Mirta Suarez y me trasladé a otra carpa para dormir unas horas .

3:30 am, me desperté y comencé el día saliendo a orinar como casi siempre, después me acomodé para preparar un desayuno, tristísimo: mate de coca sin azúcar y unas galletitas, era lo que había. A las 5 ya estábamos todos afuera, había entusiasmo pero no energía, todo seguía en “carama lenta” cargamos los equipos de video, entre ellos un trípode Manfroto con cabezal de televisión, una mirda hacia arriba, un trago de saliba y a caminar en piloto automático, el cansancio y el dolor de espalda me hicieron pensar varias veces que no llegaría, la expedición más dolorosa de mi historia. A todos nos estaba costando, pusimos a prueba el METODO PRIMATES nuestro programa de entrenamiento expedicionario que incluye variados estímulos entre los que se encuentran sesiones funcionales outdor, trote, extensas travesías en bici, extenuantes jornadas de trekking o combinadas, de dia, de noche con mal tiempo con calor .... porque apunta al desarrollo integral del atleta de montaña, resistencia, fuerza y tenacidad y la verdad es que funcionó. En esos momentos hacía mucho frío, traspasaba la ropa sobre todo porque estábamos débiles, cansados y mal dormidos. Nos reunimos otra vez en Independencia, no podía superar el temblor hasta que llegó Hernán con un termo con café y azúcar, el mate de coca era intragable, dos tacos de café me cargaron de ánimo, algo pasó que de repente estaba otra vez en carrera, Hernán nos confirmó que Guada su compañera había desistido, no pudo superar el frío. La ruta estaba en sombras, más frío aun, seguimos los once. Paramos en las rocas antes de la canaleta donde además daban los rayos del sol y casi todos se sacaron las botas para tratar de calentarse los pies, cuando se dieron por vencidos seguimos con los pies helados, estábamos de verdad agotados pero la aclimatación extra compensaba un poco.

A las 12:15 vi a mis espaldas la pala Messner, supe que ya estábamos, el clima no podía estar mejor. Me detuve metros entes de la cumbre y con una de las cámaras grabé el acceso de Hernán y Leandro Casamayor a lo más alto de América, después subí yo, nos abrazamos y esperamos a que fueran llegando los demás, Juan Ignacio Toscani (18), Leandro Maureira (18), Sebastián Ortelli, Víctor Collinao, Luciano Sandoval, Leandro Sánchez, Jorge Poblete y Nicolás Quinteros, de a poco nos reunimos, nos tomamos muchas fotos, recuperamos el testimonio dejado por Perico y brindamos con un espumante patagónico excelente, una botella de Deseado que compartimos con unos noruegos. Descansamos un ratito al sol de la cumbre algo que pocas veces se puede hacer, nos comunicamos con Laura por VHF, el satelital ya no funcionaba lamentablemente, en Neuquén Cecilia Aldalla coordinaba la información de la expedición y se vio en apuros las últimas 72 horas, hizo un excelente trabajo junto al equipo de LU5 AM600 y LM Neuquén que dieron amplia cobertura a la expedición.

A las 15 horas estábamos bajando, algunos muy cansados, nos reagrupamos en la piedra bajo la canaleta y las nubes una vez más jugaban entre las rocas, pero de bajada es mucho menos estresante, bastante gente aun subía, tuvimos un par de cruces poco amistosos que solo fueron eso, retomamos la bajada a la mayor velocidad que cada uno pudiera, me quedé con los últimos y los más fuertes se fueron con la consigna de llegar al campamento Cólera y comenzar a desarmar cuanto antes las carpas, nos aguardaba una bajada muy importante. En Cólera, juntamos todo, bebimos el agua gracias a las señoras que habían trabajado unas cuantas horas derritiendo hielo. Las mochilas eran el condimento ideal para un calvario, salimos muy cargados para Plaza de Mulas allí nos esperaban Laura Poljak, Selva, Guada Rodríguez, Mirta y los de Lanko Altas Montañas con pizza y cerveza.

Llegamos muy tarde, completamente de noche entre las 23 y las 2 de la mañana. Igual disfrutamos unas pizzas con cerveza, excelentes, en Aconcagua no impera la Ley seca AGS. Dormimos en los domos comedores. Al despertarnos juntamos nuestro equipo de debajo de la escarcha, a pesar del frio desayunamos muy contentos, hablamos por teléfono a Neuquén e informamos la novedad. Entregamos la basura y la materia fecal que hay que bajar del cerro y continuamos caminando. La bajada fue tediosa, aunque el paisaje anima los pensamientos, a mi particularmente me lleva por los caminos del tiempo, de las veces que he pasado e incluso acordándome de mis pensamientos viejos. Saltando arroyos de aguas rojas llegamos a Confluencia, un descanso y salimos para la última etapa de marcha hasta Horcones, llegamos cuando la tarde ya caía y el sol solo alumbraba a los cerros más altos, entre ellos a la pared sur del Aconcagua. Entregamos los permisos a los guarda parques y desde allí nos llevaron en camioneta hasta la base de Lanko en Penitentes, algunos bañados otros no, con asado excelente y ánimos por las nubes, completamos un cierre emotivo, que tuvo pedida de matrimonio y todo por parte de Hernán a Guada lo que nos hizo poner más contentos a todos, un bonus que ayudaría a hacer inolvidable esta expedición. Entregamos unos emblemas a cada participante y brindamos muchas veces. Muy tarde, cuando empezaba a vislumbrarse la claridad arriba del cerro Penitentes nos fuimos a acostar. La fiesta terminó. Sin querer volver y queriendo, nos subimos al colectivo y aquí estamos. Ya pasaron tres meses y el programa de expediciones continua, más gente, nuevos deportistas se suman al curso de expedición y al entrenamiento PRIMATE, la historia sigue, se van creando nuevos sueños y las montañas están esperándonos.

Toni Rodriguez



miércoles, 28 de enero de 2015

Hernàn Pampa Carracedo, dijo:

Ya son historia los vivacs de Pampa de Leñas y Casa de Piedra. La dura subida por la cuesta del relincho. Las Pizzas de Lea Maureira para recibir el año nuevo. Las 33 mal cantadas de Marcela y la furia de Perico porque le aplicaron estricto el reglamento. Atrás quedaron nuestros compañeros evacuados en helicóptero, la falta de comida en Campo 1. Los porteos a campo 1 y campo 2. El primero intento a cumbre devenido en ensayo general. Ya estamos bien alto donde la montaña no da ventajas......
Sabía que andaría por ahí y encontrarlo fue una alegría inmensa. Mi amigo Tendi Sherpa, ese que me honra llamándome "hermano" también lo hizo no dándome ninguna clase de indicaciones o sermones de esos de "maestro ciruela". Lo sentí una muestra enorme de respeto. Estábamos a 6800 metros. Solo me dijo que desde donde nos encontrábamos, en medio de la canaleta, faltaban 2 horas hasta la cumbre y se despidió con un "take care" (“cuídense”) mientras seguía bajando con su cliente. Nos juramos compartir unos mates amargos en Plaza de Mulas en un par de días. No había que sacar cuentas muy complejas con esa información que acababa de escuchar. Eran las 16 hs. y la tormenta se ponía más cruel. Si algo faltaba para decidir era la opinión de Roquita y de Laura unos 30 metros más arriba ocultos en una nube. Me decían por radio que ellos también se estaban congelando. Podíamos lamentarnos, podíamos quejarnos, podíamos patalear por estar tan cerca pero mucho mejor que todo eso era bajar rápidos y atentos. Salir urgente de la tormenta y de esas alturas superiores a los seis mil metros.
Se acabó, hicimos todo lo que nuestras fuerzas nos permitieron y no bastó. La mañana siguiente nos hablamos de frente, lloramos, nos sinceramos a fondo, nos contamos nuestros miedos, nuestras broncas y nuestras ideas. Me costaba decir dos palabras seguidas sin darle paso a las lágrimas. Pero como avergonzarme si a mi lado lloraban de bronca y emoción un recio comando anfibio de la armada y un viejo orgulloso como el granito, con mil batallas en el espinazo. Como no largar lo mío si nadie fingía ni medio sentimiento. Cada uno dijo, lloró y festejó lo suyo. Y lo del equipo.
Por delante quedaba una subida importante al Campamento Cólera y ya luego descender hasta "Nido de Cóndores" dejando a un lado Berlín para luego llegar al Campo Base de la ruta normal, Plaza de Mulas.
El campamento Cólera queda atrás, en el horizonte quedan muchos kilómetros aún para salir de la montaña, volver por fin al confort, la comida rica, la ducha caliente, los placeres citadinos. Ya fue suficiente para nuestros cuerpos y nuestras mentes. Algunas carpas permanecen vacías a modo de ofrenda al Aconcagua. Orgulloso nos rechazó una y otra vez a los de Neuquén (o "los del llano" como nos bautizaron "los ranger" en esos días de poca saturación de oxigeno, principios de edema pulmonar y evacuaciones en helicóptero).
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4 a.m. Noche oscura. Seis mil metros sobre el nivel del mar. Las entrañas de una carpa se iluminan....de Dos....Tres carpas! Hay vida dentro. No estaban vacías. En las tripas mismas del Aconcagua hay tres carpas donde aun hay vida. Doce almas que apenas controlan la ansiedad y que aun creen que tienen más para dar. Por todos. A tope! Cargando los motivos más egoístas e individuales que habitan en cada uno pero a la vez, nadie se animaría a negar que van también con ellos los sentimientos más altruistas por 28 que formamos la expedición. Queda aún un grupo que hoy si, ya dará lo último que le queda.
Si no fuera por algunos añitos de diferencia en nuestra contra podríamos acusar de plagio a Homero. Nobleza obliga... a Homero se le ocurrió primero pero nosotros nos sentíamos saliendo de la panza del caballo de Troya, aprovechando que el Aconcagua descuidaba sus murallas por unos instantes como si se hubiera olvidado de nosotros. De las tripas de tres carpas salimos 12 marchando con humildad arrogante, tal vez el más ridículo de los oxímoron, pero eso sí, la más eficaz de la recetas para las grandes montañas. Con humildad arrogante! La humildad de reconocernos tan pequeños como para únicamente hacernos cargo del paso siguiente y nada más, sólo luchar para resolver de que manera progresar los próximos 20 cms. y luego veremos. Pero a la vez con la arrogancia de sentir que podemos pararnos firme ante ese gigante de piedra y hielo y que vamos a poder con toda esta altura, con todo ese aire tan "delgado", con el viento que te voltea y el frio que cristaliza los huesos y te hace doler mucho el pecho, con la moral tan alta como para sentir que todo eso no va poder con nuestras ganas de lograr lo que nos hemos propuesto hace muchos meses ya.
El 14 de Enero no había nadie más agotado físicamente que nosotros en toda la montaña. Tampoco creo que hubiera nadie con ganas de tirar tres veces para la cumbre. De olvidar 2 intentos frustrados y salir comprometidos con un tercer intento. Eso nos daba una ventaja, estábamos aclimatados de una manera inmejorable. 9 am tomábamos café en el Refugio Independencia para enfrentar el frío. 11 am en la base de la canaleta buscábamos las maneras más ridículas de volver a sentir los dedos de los pies y alrededor de las 13 hs. nos abrazábamos los 11 que llegamos en la cumbre sabiendo que ahora si habíamos dado todo. Solo restaba ver algunas caras de asombro y desconfianza al bajar cuando contábamos que hoy mismo pensábamos descender hasta Plaza de Mulas. Faltaban “apenas” unas 9 o 10 horas de caminata con mochilas pesadísimas para alcanzar el confort, la pizza y la cerveza del campamento base.
Hernán "Pampa" Carracedo

Gaspar Gonzalez dijo:

Bajamos!
El 12 de Enero a eso de las 15 30, en lo que parece haber sido una eternidad pero fue solo un minuto, los mas experimentados decidieron la bajada, a solo 90 metros de la cumbre, el altímetro marcaba 6860 metros. Así es la montaña y no cambiaría nada de ella. Era nuestro segundo intento de cumbre, el primero había sido el día anterior pero un compañero sufrió un episodio de presión. Días antes y mas abajo tres compañeros habían sido evacuados en helicóptero por edema pulmonar y otros problemas de salud. Hoy todos están bien en sus casas con sus familias.
Dos días después otros compañeros hicieron un tercer intento de cumbre en un acto de demostración de fuerza y voluntad y la alcanzaron en un días soleado. Como cordada nos sentimos identificados en esa cumbre y nos sacamos el sombrero porque sabemos la fuerza que implico subir y bajar ese 14 de Enero con las fuerzas casi diezmadas. Salud Compañeros!
Las montañas son grandes pero el Aconcagua es gigante. Tuvimos la enorme fortuna de ir a esa señora montaña con un Club de montañeros que no ha virado en una agencia para turistas, y con ellos hicimos un ruta larga y dura, y la bajamos por otro lado, sin porters ni guías. 
Yo esperaba dos tipos de regalos de la montaña, uno era la cumbre en un día soleado, de esos que se ven en las fotos en donde la gente hasta se quita los guantes, el otro era la furia de la montaña, la escasez de oxigeno, el frío extremo, mear adentro de la carpa, los 35 grados bajo cero de sensación térmica, comer lo mismo durante 20 días, el mítico Viento Blanco, los vómitos, y el ver la cumbre al alcance y tener que pegar la vuelta para no quedar duro como gato de yeso en la canaleta para siempre. Este fue el regalo que nos deparo el Aconcagua y tampoco lo cambiaríamos. En definitiva y en algún lugar masoquista de mi, esto es lo que iba a buscar. Como dice Toni, es una fruta dura de pelar y amarga en su interior.
Estos amigos de Neuquen eligen solo una Ruta, la dura y la desolada, la que esta llena de historia. 
Esa ruta con los días se fue tornando en nuestra casa, cada campamento, cada pirca de piedra. 
Pasamos muchos días allá arriba, por encima de los 5000 hasta que nos sentimos a gusto, y podíamos comer y dormir como a nivel del mar. Compartimos muchos mates cuando el clima permitía salir de la carpa, compartimos comida, lagrimas y risas sentados en una cuesta donde algunos días después iba a morir un alpinista en su descenso.
Gracias a los amigos y familia que apoyaron y ayudaron directamente en esta aventura. Con la aventura no se arregla el mundo pero se le conocen los rincones mas lindos y eso cambia un poco la visión de las cosas. Conocer las cavernas, la selva y las montañas ayudar a ecualizar la realidad en contraste a las noticias de la tele, los chusmerios y los documentales sobre el fin del mundo. El mundo no se termina un carajo, es un lugar increíble todavía.
No voy a nombrar a todos, porque esto no es un programa de tele donde te ganas un premio. Esas personas cercanas saben que les estoy muy agradecido por aguantar la previa y ayudar en un locura que tal vez no entendían muy bien. 
Gracias Mauri amigo de la vida y compañero de cordada.

martes, 27 de enero de 2015

Pascual, el del campo dos ....

Hola Toni.
 Que alegria de ver tu mail. Perdona llegamos solo hace 4 dias de Argentina y todavia estaba con todos las historias del trabajo despues de 25 dias fuera de casa y totalmente desconectado. 
 Quiero agradecerte enormemente la ayuda que me prestasteis todo vuestro grupo. Fuisteis como mi angel salvador porque de verdad que me lo estaba pasando muy mal de sentirme perdido. 
 Especialmente a la chica de ojos azules que  primero me atendio (no se su nombre). A los chicos que compartieron su tienda conmigo que eran dos de Mar de Plata, fantasticos. Y sobre todo a ti y tu pareja por volcaros enseguida conmigo ofreciendome todo tipo de ayuda. 
 Muchas gracias de todo corazon y si alguna vez vienes a España, no dudes de contactar conmigo. Seria para mi de un gran placer ayudarte en lo que necesitaras. 
Tengo que hablar con Pascual Fuster un dia de esta semana que viene y le contare este milagro que fue encontrar a ustedes alli en campo dos. 
Un fuerte abrazo
Saludos cordiales 
Pascual Peris.

miércoles, 14 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 15 / 01



El domingo 11, la expedición, conformada por 25 integrantes, realizó el primer intento de cumbre, donde tuvieron que volver ya que un integrante se encontraba con presión alta. 

El segundo intento, el lunes 12, lo realizaron 22 miembros, quienes abandonaron por las condiciones climáticas. Pasado el medio día, cerca de las 14 hs. comenzó una tormenta de nieve que se convirtió en algo realmente fuerte para la tarde y los obligó a bajar. Alcanzaron los 6.860 m., a tan sólo 100 mts. de la cumbre. Siendo el único que logró la cumbre hasta el momento Juan Carlos Pérez, de 49 años.


El martes 13, cuando estaban volviendo, y ya habían desistido de hacer otro intento, por que no tenían más tiempo, en el trayecto desde campo 2, ubicado al este de la montaña, hacia Plaza de Mulas, que está al oeste, a mitad de camino hay un campamento que se llama Plaza Cólera, allí se les ocurrió la idea de armar una carpa y hacer un intento final. Había mucho agotamiento, ya que fue muy duro alcanzar la altura del día anterior, por lo que, como se había informado, la expedición tuvo que dividirse. 

En Plaza Cólera se quedaron 12 miembros y el día de ayer alcanzaron la cumbre 11 de ellos. Una integrante se quedó por que el frio era muy intenso. Consiguieron la cumbre al medio día y pudieron quedarse bastante tiempo por que el día era espectacular.

El segundo grupo, conformado por 10 personas, no quiso participar de este tercer intento de cumbre, por que consideraron que no tendrían la fuerza necesaria para regresar. El día 14 por la noche llegaron a Penitentes: Gustavo Fernándes, Juan Carlos Perez, Marcela P. González, Mauricio F. Montañéz Dominguez y Gaspar González Sapriza "los uruguayos", Leonardo L. Tejada "el Doc", Virginia Luc, Lucas F. Espinosa, Sandra L. Rodriguez y Ariel Perez Ibargoyen "el vasco". Están todos muy bien, recuperándose y descansando, luego de esta gran experiencia.

El grupo que continúa en la montaña, en este momento se encuentra en Plaza de Mulas haciendo los últimos trámites, tienen que caminar 30 km. hasta Hocones para luego encontrarse en Penitentes con el resto de sus compañeros de expedición.

Cuentan que ha sido una experiencia buena, y realmente muy dura físicamente. Se encuentran todos en perfectas condiciones.

Estiman que entre el viernes y/o sábado estarán todos de regreso por Neuquén.



REPORTE EXPEDICIONARIO 14 / 01





La expedición no pudo comunicarse desde el viernes pasado debido a un inconveniente con la comunicación satelital.

Según nos informa la empresa Lanko, que tiene permanente contacto con los campamentos base, la expedición de 25 integrantes, se dividió en dos grupos, uno de 10 y el otro de 15 personas.

El día de ayer, 13 de enero, uno de los grupos realizó el ascenso desde el campamento 2 (5.900 m.s.n.m) al campamento Cólera (6.100 m.s.n.m) para hacer el intento de cumbre el día de hoy. El mejor de los éxitos para ellos!

El segundo grupo, ayer se encontraba bajando a Plaza de Mulas (4.260 m. s.n.m) y hoy llegarán a Penitentes.

Los acompaña un muy buen clima en el cerro Aconcagua. Se encuentran todos muy bien.

En cuanto tengamos novedades ampliaremos el informe.






martes, 13 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 13 / 01


Bajada a Plaza de Mulas




Siguiendo lo planificado, hoy realizarían la bajada a Plaza de Mulas. 

Este campamento base se ubica a 4.260 m. s.n.m. sobre una morena. Posee agua a sus alrededores y grandes rocas que protegen el emplazamiento de carpas. 

Hacia el sur, hay otra zona de acampe, Plaza de Mulas inferior, utilizado únicamente para campamentos de personal militar. Posee además un helipuerto para dos aeronaves.

Esperamos la comunicación para confirmar estos datos.








lunes, 12 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 12 / 01



Según el plan de aclimatación, si las condiciones climáticas acompañan, hoy sería el intento de cumbre, 6960 m. s.n.m, el sueño cumplido, una vista impresionante, un espectáculo de la naturaleza a los pies de la expedición.

Es un día muy duro, los espera una caminata de entre 8/9 hs. en el ascenso, permanecerán no más de 40 minutos en la cumbre y luego los espera el descenso de unas 3/4 hs.


Son 25 las personas que integran la expedición, que hasta la última comunicación, el día viernes 09, se encontraban todos en muy buen estado de salud.



Esperamos la comunicación satelital para tener novedades.



Toda la fuerza de familiares, amigos y colegas !!

sábado, 10 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 10 / 01




La expedición descansará durante 2 días en el campamento 2, a 5.900 mts. s.n.m., para poder aclimatarse bien y estar fuertes para el día lunes, si el clima acompaña, hacer el intento de cumbre.

Según el informe que recibimos, hasta el día martes pronostican un muy buen clima en el Aconcagua.

Estaremos a la espera de su comunicación vía teléfono satelital.

Fuerza que falta menos!!



viernes, 9 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 09 / 01



Hoy cuentan con un clima fantástico, hay una mínima brisa. La expedición se está trasladando al Campo 2, campamento de altura de la Travesía del Glaciar de los Polacos. El grupo está disperso, más o menos a 1 km. de distancia. Esta ruta muestra sin dudas el cerro Aconcagua en su total magnitud. 

El campamento 2 es una enorme explanada, que está ubicada a 5.900 mts. s.n.m. Tienen aproximadamente 7 horas de caminata. Está más expuesto a los vientos, que hasta ayer eran muy fuertes. Calculan que a las 16 hs. ya tendrán las carpas armadas.

Desde aquí, si todo continúa bien harán el intento de cumbre luego de dos días de descanso, tiempo que necesitan para adaptarse, sentirse más fuertes y poder moverse bien a más altura.

El día de cumbre tendrán una caminata muy dura, de entre 8 y 9 hs., sin peso, para permanecer en la cumbre no más de 40 minutos y luego bajar en 3/4 hs. aproximadamente.

Mucha fuerza que ya están muy cerca!!






jueves, 8 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 08 / 01



De acuerdo a lo pronosticado, continúan los fuertes vientos. Las ráfagas son de 70 - 75 km/h. Todos se encuentran dentro de las carpas para protegerse de estos vientos, típicos del Aconcagua, tratando de pasar el tiempo. 

Están todos muy bien de salud, controlados por el médico que forma parte de la expedición Leonardo Tejada. Tratan de mantener alto el ánimo, ya que no es una tarea fácil, por el encierro y no poder salir a caminar.

Hay otras expediciones subiendo por esta ladera, aproximadamente unas 90 personas, pero continuarán el ascenso por una vía más tradicional, más fácil, salvo un pequeño grupo de colegas que van a subir por la misma ladera.

Para mañana esperan una mejoría del tiempo para continuar el ascenso al campo 2 (5900 mts. s.n.m), último campamento previo a la cumbre.

miércoles, 7 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 07 / 01




La expedición, debido a algunos inconvenientes climáticos, debe continuar en el campo 1 (4900 mts. s.n.m.). No es posible seguir con el ascenso al campo 2, ya que no se podría armar las carpas con los fuertes vientos, que llegan a los 70 km/h.

El pronóstico para mañana también es de fuertes vientos, por lo que deberán permancer en ese campamento. Estaba dentro de lo previsto, es por este motivo que contaban con días de reserva por mal tiempo.

Se conformó una comisión de 4 integrantes, quienes bajarán al campo base a buscar refuerzos de comida y combustible. Deberán hacerlo con mucha precaución, ya que el piso es complicado. La otra comisión se encargará de vigilar las carpas para que no se desarmen.

Fuerza chicos!! Vamos que falta poco!!

martes, 6 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 06 / 01



La expedición, integrada por 25 personas, continuando con el plan de aclimatación, hoy se tomará un día de descanso.

Se encuentran a 4900 mts., en el campo 1 . El día es bastante nublado, ventoso.
Realizan tareas básicas: mantenerse cómodos dentro de las carpas, alimentarse bien, hidratarse y salir lo mínimo.

Algunos están más cansados que otros, ya que ayer tuvieron un día muy duro.

El estado de salud de todos es muy bueno y también el estado de ánimo.

Mañana a las 10 hs. si las condiciones climáticas son buenas parten al campo 2.

lunes, 5 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 05 / 01


PORTEO A CAMPO 2 (5.900 mts. s.n.m.)


El grupo se encuentra a 5.000 mts. s.n.m., en este momento realizan un porteo al campo 2, lo que les llevará unas 7 hs. aproximadamente. Volverán a dormir al campo 1, mañana tendrán un día de descanso para recuperarse, comer bien e hidratarse.

Hoy los acompaña un muy buen clima.

Un nuevo integrante debe abandonar la expedición, se trata de Gustavo Cañon, de 50 años, debido a que no lograba la saturación de oxígeno necesaria para continuar ascendiendo. El día de ayer fue trasladado a Penitentes, donde descansó y se encuentra en perfecto estado de salud. Esta situación no depende del estado físico de la persona, ya que en este caso el deportista se dedica al montañismo, treeking, ultramaratones de montaña. 

La expedición continúa con 25 integrantes, muy motivados, rodeados de paisajes impresionantes.



domingo, 4 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 04 / 01



DESCANSO EN CAMPO 1

La expedición, ahora integrada por 26 personas, hoy descansará en el Campamento 1 a 4900 mts. s.n.m. para continuar con la aclimatación. 

Si están todos bien mañana realizarán un porteo al campo 2 que se encuentra a 5900 mts. s.n.m. Entre estos dos campamentos de altura se estiman entre 5 y 7 horas de caminata, según el ritmo de la marcha.

Quedamos a la espera de la comunicación vía teléfono satelital.


sábado, 3 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 03 / 01



TRASLADO A CAMPAMENTO 1


La expedición hoy se trasladará al campo 1, a 4900 mts. s.n.m., en el primer contrafuerte de rocas.

A esta altura se encontrarán con más nieve y hielo en el camino, ya comienzan a aparecer los penitentes, una curiosa forma que toma el hielo de delgadas y altas cuchillas muy próximas entre sí, con las aspas orientadas en la dirección general del sol, llegando a ser tan altos como una persona.

Estos paisajes asombrosos estarán atravesando durante el día, sumando también otra dificultad en la travesía.

Mañana tendrán un día de descanso en este campamento.






viernes, 2 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 02 / 01





Dos integrantes tuvieron que abandonar la expedición. Se trata de Franco Toscani, de 19 años, el día de ayer lo trasladaron a Penitentes en helicóptero, donde recibió atención médica ya que sufrió un principio de edema pulmonar. Actuaron de forma muy rápida y se encuentra muy bien. Mañana estará en Neuquén junto a sus familiares.

Recientemente nos comunican del otro integrante que deja la expedición, Francisco Vilanova, de 49 años. En este momento lo están trasladando a Penitentes por un principio de presión, no pudo compensar a altura. Está en buen estado de salud.

La expedición continúa, ahora integrada por 26 personas. En este momento a 4500 mts. s.n.m. realizan un porteo al campo 1 a 4850 mts., para volver a bajar a los 4200 mtrs. para hacer noche nuevamente en Plaza Argentina.

El clima sigue siendo muy bueno.

jueves, 1 de enero de 2015

REPORTE EXPEDICIONARIO 01 / 01



Luego de un día de descanso, el grupo de expedicionarios hoy realizó un porteo al campo 1 (4.900 mts. s.n.m.). Este campamento es parte de la Ruta del Glaciar de los Polacos, al que ascienden en dirección oeste-noreste. Se estiman entre 6 y 8 hs. de caminata. 

Continúan con el proceso de aclimatación. Algunos de los integrantes con dolor de cabeza, prpio de este proceso. Para el día de mañana planean un nuevo descanso en Plaza Argentina, para luego trasladarse al campo 1. 

Si desean enviar saludos a la expedición pueden hacerlo a través del 2996323300 (sólo whatsApp), serán dados a través de LU5 cuando se comuniquen por teléfono satelital.

Cada vez más cerca de la cumbre!





miércoles, 31 de diciembre de 2014

REPORTE EXPEDICIONARIO 31/ 12



La expedición se encuentra a 4.200 mts. s.n.m., hoy se tomarán un día de descanso en Plaza Argentina.

Están en pleno proceso de aclimatación, adaptándo sus organismos fisiológicamente a los grandes cambios en el clima. Algunos de los integrantes con un poco de dolor de cabeza, producto de la altura, ya que el tiempo de aclimatación es diferente en cada persona. Se mantienen todos muy bien hidratados.

El día es ventoso, con fuertes ráfagas, la temperatura es de 15º aproximadamente.

Si están todos bien para mañana el plan es realizar un porteo al campo 1 a 4.900 mts. s.n.m.

Hay bastantes expediciones en Plaza Argentina, personas con quienes se rodearán para pasar fin de año. El menú serán pizzas y vinos. Comienzan un año diferente, en la montaña, haciendo lo que aman, en un lugar fantástico. Un excelente comienzo de año para ellos!